Aprendizajes: 1800 voces por la escuela que viene

¿Cómo será la escuela que viene para Iberoamérica? ¿Qué está sucediendo? ¿Cómo generamos juntos una visión compartida para repensar la escuela? ¿Qué estamos aprendiendo en la globalidad de la crisis y en la desescalada, en la cercanía del confinamiento y en nuestra educación casera?

El martes 5 de mayo, Fundación Santillana presentó el proyecto “La escuela que viene” una iniciativa para la reflexión y la creación colectiva que pretende arrojar luz sobre el presente y el futuro de la escuela. Disponible aquí

Miguel Barrero, director de Fundación Santillana, fue el moderador de una conversación en la que estuvieron Alejandra Cardini, directora de Educación de Cippec, desde Buenos Aires; Alfredo Hernando, de Escuela21, desde Viena, y Carlos Magro, presidente de la asociación Educación Abierta, desde Madrid.

El encuentro virtual acogió a 1800 personas durante el directo, un número que representa el deseo de escuchar voces y miradas diferentes y de contribuir en la construcción educativa.

Miguel Barrero abrió el diálogo planteando si los temas de preocupación actual coinciden con los asuntos vitales de la escuela. Cuestiones como los fines de la educación, los aprendizajes a promover desde la escuela, la formación del profesorado, la competencia digital de alumnos y docentes, el espacio de tecnología en la escuela o las consecuencias de esta crisis: una mayor implicación familiar en el aprendizaje y una merecida revalorización de la escuela y de la profesión docente.

En este escenario volátil e incierto, “ante la globalización, la irrupción de la tecnología y ahora la crisis” Miguel Barrero enfatizó la transformación de la escuela contemporánea como una tarea que solo se puede atender de forma colaborativa. Al mismo tiempo propuso tejer las conversaciones con un tono positivo donde se tomase lo mejor de la escuela que nos ha traído hasta aquí, para sumarlo a “la escuela que viene” y a la escuela que se quiera construir. Las preguntas a los expertos abrieron el foco sobre el impacto que ha sufrido la educación: cómo consideran que es la escuela de este presente y del futuro inmediato, qué temas son cruciales abordar, o qué se espera de las políticas educativas tras esta situación, entre otros.

Alejandra Cardini comenzó la presentación exponiendo la situación social sin precedentes que estamos viviendo. De 250 millones de niños que vivían fuera del sistema educativo, en zonas de emergencia o conflicto, hemos pasado a 1.300 millones, un 70% de la población infantil mundial; de los cuales, un 40% viven el desafío de aprender desde sus hogares sin conexión a internet.

Con el mapa de la UNESCO  como punto de referencia nos invitó a tomar la brújula: “si bien no se discute la velocidad de los cambios, lo que si que me parece que hay que pensar es la dirección. Cuál es la escuela que se viene, cuál es la que queremos y qué decisiones hay que tomar en el medio para poder ir apuntando el futuro en esa dirección, de más igualdad, de más aprendizaje para todos y todas”.

Carlos Magro tomó la misma dirección “innovar en cualquier contexto es un diálogo con la tradición” y continuó hacia el punto en el que nos encontramos, “hemos visto en muy pocas semanas confinados, lo importante que son las escuelas, no solo desde el punto de vista educativo, para sostener la vida de muchísimas personas, también en términos de alimentación, seguridad…”. Con estos datos señaló la lejanía con el cuarto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el que hace referencia a la equidad y a la inclusión.

Como propuesta para poder mermar la inequidad y las incoherencias, Carlos habló de repensar el currículo, de lo que merece la pena enseñar y aprender en este momento, de “cuáles son los aprendizajes imprescindibles”. Sin olvidar que las soluciones no solo no le corresponden únicamente a la escuela, sino que se han de abordar desde agentes y sectores distintos. Alejandra Cardini complementó esta aportación con “la responsabilidad enorme de los estados” ante la oportunidad de la colaboración internacional en la definición de las políticas que “se están pensando intersectorialmente”, con una presencia de mayor peso del sector sanitario y social, para “trabajar más que nunca por esas diferencias que se vuelven más visibles”.

Alfredo Hernando, enfocó la perspectiva temporal y de dirección desde una óptica antropológica. La situación de la humanidad “pre y post COVID19” que nos redefine con un terrible aumento de la brecha social, cultural, económica… transformando incluso el significado de lo que entendemos por escuela. “Una escuela es el lugar donde se aprende, pero no significa que tenga que tener un edificio o un espacio determinado, la escuela puede habitarnos desde el mismo momento en el que podamos aprender”. La combinación de las diferentes dimensiones (física, virtual, curricular, etc.) de la escuela obra el milagro de acompañar el aprendizaje los alumnos.

Alfredo señaló que las escuelas innovadoras que nos han traído las mejores prácticas son las “escuelas más preocupadas por el proyecto vital de los estudiantes en todas sus dimensiones y las más preocupadas por los docentes como eje central de ese proceso”, muchas de esas escuelas han recibido esta crisis con menor impacto, “mayor resiliencia y capacidad de crecimiento que otras. “Estamos viviendo un laboratorio de innovación educativa mundial” dijo. Ojalá que el análisis de estas escuelas ayude en la construcción de esa escuela que viene y que queremos.

Este primer encuentro virtual ha dejado tres reflexiones centrales sobre las que seguir profundizando:

  • Las enormes brechas existentes y cuál es la función de la escuela frente a las desigualdades.
  • La responsabilidad compartida, por parte de los estados y del conjunto de la sociedad, para dar respuesta a la necesidad de equidad educativa y al diseño de la escuela que está por venir.
  • El sentido de la escuela como espacio físico, virtual, personal y colectivo para adquirir las competencias y habilidades del siglo XXI de las personas y de las sociedades.

En este contexto de crisis un imperativo se vuelve necesidad: colaborar y repensar la visión y el rumbo de la escuela. El proyecto continuará en las próximas semanas con nuestra metodología colaborativa estructurada en ciclos en torno a temas centrales, y con momentos de investigación, conversación y Focus Groups que llevarán a distintas publicaciones en la web.

El próximo jueves 14 de mayo a las 17:00h.* de España peninsular tendrá lugar el primer eje de reflexión “El sentido de la escuela”, te esperamos en nuestro canal de YouTube.

 Ven a formar parte de #laescuelaqueviene.

Fundación Santillana

Si te ha gustado, ¡ayúdanos a correr la voz!

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Posts relacionados

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibe en tu email un resumen mensual con las últimas novedades del proyecto

Deja un comentario

quince − cuatro =