Estrategias para asegurar aprendizajes esenciales durante la pandemia en El Salvador

Para enfrentar la emergencia COVID-19, el Ministerio de Educación de El Salvador ha trabajado desde la suspensión de clases presenciales el 14 de marzo de 2020 en la continuidad educativa priorizando 4 ejes fundamentales.

En primer lugar, sumarse al intenso trabajo de asegurar la salud y seguridad de las familias, a través de información oportuna y campañas educativas.  En segundo lugar, asegurar que no se detengan los aprendizajes reafirmando el derecho a la educación de toda la población. Como tercer punto, hemos reconocido la necesidad de aprovechar la emergencia como una oportunidad para digitalizar la educación y transitar hacia otras modalidades no presenciales, propiciando, como cuarto punto, una visión inclusiva, que reconoce la diversidad de modos de aprender, tomando decisiones que reafirmen la equidad, haciendo posible que esta transformación no deje a nadie atrás.

Esta estrategia ha supuesto generar una serie de condiciones y de relaciones hacia adentro de la comunidad educativa. Por un lado, acompañar al docente, y facilitar los canales para que pueda establecerse y mantenerse una comunicación con los estudiantes, incluso acompañando a los docentes para visitar a sus estudiantes en casa. Asimismo, dotando a los docentes de herramientas tecnológicas y conectividad, articuladas con herramientas pedagógicas.

En esta línea, la estrategia no es viable si no se territorializa, de allí la importancia de la labor de las estructuras departamentales de educación y sus equipos técnicos para identificar a los docentes y estudiantes que más apoyo necesitan. Otro aspecto central que ha significado un replanteamiento de las actividades educativas, ha sido incorporar el trabajo socioemocional de manera transversal a los aprendizajes, pues fue necesario encarar desde el principio los efectos de la pandemia en la salud mental de docentes, familias y estudiantes. Para esto último nos apoyamos en las Consejerías Escolares que tuvieron que transformarse de manera digital, preparamos guías de atención socioemocional para familia y estudiantes y hoy estamos a las puertas de un programa de atención psicoemocional a docentes, para que podamos retornar el próximo año motivados y con herramientas de autocuidado.

Nuestra estrategia de continuidad educativa partió de una priorización curricular, estableció los aprendizajes mínimos enmarcados en una modalidad no presencial que se ha desplegado por diversos canales o plataformas, como la televisión, la radio, el Internet, las guías impresas de continuidad y el Google Classroom. Esta estrategia se basa en la posibilidad de articular todas las plataformas y de continuar los aprendizajes a partir de las guías. Para llegar a aquellos estudiantes con mayores dificultades de acceso a las tecnologías hemos distribuido guías impresas semanales de todas las asignaturas y niveles a más de 300 mil estudiantes. Hemos mediado pedagógicamente las guías para convertirlas en teleclases y radio educativa, alcanzando a más de un millón de estudiantes. La estrategia Aprendamos en casa integra guías impresas o digitales para familia 

docentes y estudiantes, televisión educativa, radio educativa y desde luego, educación virtual, para lo cual hemos preparado a 50 mil docentes en el uso del Google Classroom y en competencias didácticas para la educación digital.

Esto nos ha llevado a plantearnos la transformación de la educación en un sistema híbrido que hemos denominado Sistema Educativo Multimodal, el cual reconoce diversas modalidades y las integra de forma articulada, aprovecha las tecnologías en función de los aprendizajes y se ocupa de atender las diversas necesidades educativas de acuerdo a los contextos específicos. De este modo, la atención de la emergencia se va decantando paulatinamente en una reforma del sistema educativo con una visión estratégica.

Como Ministerio de Educación de El Salvador reconocemos que asegurar el derecho a la educación requiere generar oportunidades para todos e incorporar a las familias al proceso educativo. La pandemia nos ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia del rol de la familia. Este ejercicio educativo no previsto nos ha permitido incursionar en campos no pensados. La educación a lo largo de toda la vida, desde la concepción hasta la muerte, tiene que ver con la participación de la familia, pero no de forma casual, sino institucionalizada. Nosotros hemos desarrollado junto a las guías para estudiantes, orientaciones educativas para la familia desde la primera infancia, para que puedan involucrarse en los aprendizajes de forma adecuada, sabiendo manejar los tiempos con herramientas que ayuden a cuidar su salida emocional y el manejo del estrés.

No obstante, para incorporar a la familia es necesario entenderla, comprender su crisis y los efectos que la pandemia ha generado. Por eso, para incursionar en la educación digital debemos tener un enfoque innovador, evitar el traslado de las dinámicas escolares presenciales más tradicionales al mundo digital, construyendo ambientes de aprendizaje colaborativo con herramientas interactivas. Asimismo, hay que atender la preocupación de los padres de que sus hijos cuenten con oportunidades para no perder el año. Por ejemplo, estamos abriendo alternativas para la recuperación de aprendizajes, poniendo en práctica herramientas de la educación acelerada. Asimismo, estamos diseñando formas de evaluación que sean orientadas a promover los aprendizajes.

Finalmente, la pandemia se ha encargado de recordarnos que el compromiso con que la educación siga y no se detenga, requiere de mucha flexibilidad y capacidad de adaptación. Por ello valoramos los esfuerzos que organizaciones especializadas y de gran trayectoria impulsen estrategias de colaboración y cooperación regional.

Ricardo Cardona Alvarenga

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