Síntesis
«Escuela Digital:
¿Qué nos deja la pandemia?»

A mediados de marzo de este año de forma repentina, acelerada y con una escala mundial, 9 de cada 10 estudiantes quedaron alejados de sus escuelas, y esto hizo que la comunidad educativa quedara obligada más que nunca a usar todas aquellas herramientas que permitieran seguir enseñando desde una distancia que, en parte, la tecnología venía a acortar.

Al mismo tiempo, surgieron desigualdades enormes, no sólo en la conectividad o en la adquisición de los dispositivos tecnológicos necesarios, sino también en los espacios donde se desarrollaba el aprendizaje y en el apoyo que los adultos que estaban en los hogares podían dar al proceso educativo. Y ahí quedo muy evidente que la educación en la distancia no es para todos.

Ahora que hemos superado el momento de la urgencia y estamos hablando sobre cómo volver a las aulas, aun sabiendo que ese regreso será escalonado, interrumpido y marcado por una política sanitaria, es el momento de reflexionar sobre lo que hemos aprendido en este tiempo y sobre cómo será la “nueva presencialidad”, porque si en algo hay acuerdo es en que la escuela no volverá a ser como era antes

Teniendo en cuenta lo anterior nos preguntamos ¿qué rol ocupa lo digital en cada una de esas etapas, en la de la emergencia y en la nueva presencialidad?, ¿qué quedó al descubierto?, ¿qué dejó de manifiesto este nuevo escenario? ¿qué oportunidades y riesgos nos trae la educación digital y cómo estas cuestiones podrían transformar la escuela que viene?, ¿qué cambios o dimensiones de la educación podríamos considerar prioritarios para pensar un nuevo rumbo que asegure el derecho a la educación de los estudiantes en este nuevo contexto?, ¿cuál es el rol de la pedagogía en estos cambios?…

El jueves 11 de junio arrancó el tercer ciclo de reflexión del proyecto “La escuela que viene” de Fundación Santillana, moderado por Alejandra Cardini, Directora del Programa de Educación de CIPPEC, en Argentina. En el panel de expertos pusieron voz y conocimiento Miguel Brechner, Consultor Internacional, Fundador y ex-Presidente del Plan Ceibal desde Uruguay; Mariano Fernández-Enguita, Director del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) y Catedrático de Sociología de la UCM desde España; Laura Marés, Gerenta General de Educ.ar desde Argentina,m y Leda Muñoz, Directora Ejecutiva de la Fundación Omar Dengo, desde Costa Rica.

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VÍDEO COMPLETO DEL ENCUENTRO VIRTUAL

El panel comienza con una primera cuestión: si tuvieran que pensar en un aspecto relacionado con la educación digital que quedó al descubierto en este tiempo, ¿cuál sería?

Mariano Fernández-Enguita plantea que la institución y la profesión no estaban preparadas para el entorno digital. Un entorno digital donde hay una importante desigualdad de grado muy relacionada con la desigualdad económica. Donde se pone de relieve la importancia de encontrar un equilibrio entre la escuela del cuidado y la escuela de la instrucción, porque esta situación ha dejado claro que la estructura digital no puede sustituir a la institución. También se han revelado cuestiones positivas, como la flexibilización del uso de espacios, tiempos, las posibilidades de la co-docencia, o la necesidad de acompañar a los alumnos en lo presencial y lo digital en un proceso sin fisuras. 

Para Laura Marés reveló la necesidad de aprender desde las políticas públicas a navegar la incertidumbre. La necesidad de pensar las políticas públicas más ágiles, trabajando en el corto y medio plazo, y preparadas para cambiar.

“No existe educación digital, lo digital es una herramienta que nos ayuda a mejorar las pedagogías, y sobre todo el acceso”, plantea Miguel Brechner. “La escuela es la institución que genera la equidad que necesitamos, hay que explicitarlo. Al pasar de una escuela centralizada a una distribuida, todas las inequidades saltaron. Alguien se tiene que hacer responsable para mejorar la inequidad, los países que tienen mejores políticas públicas dejaron claro que esto es más fácil”. Esta situación también permitió visualizar que los docentes “se rompen el alma” para llegar a sus estudiantes, muchos de ellos alejados de la formación digital, y eso hay que aprovecharlo. Tenemos que seguir preparándonos para el mediano y el largo plazo.

Leda Muñoz añade que “no hemos diseñado sistemas educativos con suficiente fuerza y énfasis en el autoaprendizaje, en la capacidad de aprender a aprender, en fortalecer el aprendizaje de los alumnos para aprender solos. Unos alumnos han hecho este proceso solos y otros lo están haciendo mal acompañados”.

Tras este interesante primer análisis la conversación se centró en cómo se manejan las políticas públicas en estos contextos de emergencia, destacando en la respuesta de los panelistas la necesidad de buscar la escala de decisiones que vaya del corto al largo plazo, de analizar el problema antes de ofrecer soluciones que lleven a los gobiernos a hacer inversiones que no puedan resolver la cuestión fundamental: ¿cómo podemos educar en el modelo híbrido? 

En este nuevo modelo se hace necesario pensar en políticas mínimas de acceso a internet para los hogares. También la necesidad de contar con el compromiso de los docentes y de la administración pública para seguir transformando el modelo. Pensando en la vuelta a las aulas sabemos que los viejos espacios ya no valen, que hay que reestructurarlos, pensar en el grado de presencialidad, viajar hacia una presencialidad más colaborativa que permita que el alumnado sea cada vez más autónomo.

“Ahora sabemos que la tecnología sola no genera los cambios que necesito”, destaca Leda Muñoz, y se nos está olvidando esto precisamente, ante la urgencia de la crisis y la presión de los políticos por dar respuestas. “La educación tiene que trabajar sobre la evidencia y si va a replantear esta nueva normalidad, tiene que hacerlo a partir de lo que ya hemos aprendido. La educación tiene que fortalecerse como ciencia, y esta crisis nos lo está demandando, trabajar más sobre evidencias, contaminarse más de otras disciplinas. La educación sigue muy cerrada y las decisiones demasiados endogámicas, es un problema de largo alcance y larga duración. Tenemos que trabajar más colaborativamente, interdisciplinariamente y a través de evidencias.”

La última parte de la conversación gira en torno a la necesidad de construir la colaboración para avanzar en el desarrollo adecuado de este entorno híbrido, que vaya desde el aprendizaje realizado entre los diferentes países, hasta la colaboración que se desarrolla en el aula, en la que los profesores juegan un papel modelador fundamental y en el que es necesario una óptima aplicación de metodologías, que como en el caso de la desarrollada en el Programa Aprendizaje Profundo de Michael Fullan en el que participan diferentes centros educativos, se desarrolle de manera eficaz este modelo educativo participativo.

“Cuanto más conectados estamos más complejidad hay”, comenta Laura Marés, y por ese motivo necesitamos que todos los sectores y saberes colaboren también en el camino que tenemos que recorrer para generar confianza que implique colaboración y soluciones.

Para cerrar esta conversación Alejandra Cardini plantea una última cuestión: ¿cuál es el problema o el cambio educativo prioritario y con qué metodología podemos avanzar sobre ello?

Para Miguel Brechner el tema central es el Diseño Institucional, la necesidad de una Agencia de Innovación en Pedagogía y Tecnología, al margen de los Ministerios, que sepa salir de la endogamia y pueda instaurar nuevas metodologías que puedan dar solución a lo nuevo.

Por su parte, Leda Muñoz destaca que hay que “cambiar el balance más aprender, menos enseñar. Tenemos que dejar de preocuparnos por enseñar y ocuparnos en estimular el aprender. Tenemos un sistema educativo obsesionado por el enseñar, llegó el momento en el que el docente tiene que hablar menos”.

Continúa Laura Marés poniendo el foco en la formación inicial y continua de docentes en términos digitales. Los docentes tienen que estar preparados con una cabeza abierta mediante modelos que irán cambiando con el paso del tiempo. 

Por último, Mariano Fernández-Enguita destaca la necesidad de generar las condiciones materiales que hagan que el desarrollo del nuevo modelo sea posible. Surge la oportunidad de organizarnos de manera diferente, la arquitectura organizativa y material de la escuela necesita una reestructuración profunda y en ella tendrán un papel muy destacado abrir el espacio de la co-docencia, necesitamos juntar a los docentes que desde diferentes disciplinas sean capaces de resolver el momento en el que estamos. 

No son pocas las preguntas y los retos que la escuela digital nos ha dejado, no son pocos los asuntos pendientes por resolver para seguir avanzando en un modelo de aprendizaje que con toda seguridad y más allá de esta crisis sanitaria, nos ofrece muchas ventajas a incorporar en el modelo presencial que conocíamos y en el nuevo modelo presencial que tenemos que recorrer.

EL RELATO GRÁFICO CON LAS PRINCIPALES IDEAS DEL ENCUENTRO

En esta primera semana de junio se celebrará además el Focus group perteneciente a este tercer ciclo, con la voluntad de continuar construyendo conocimiento compartido que se entregará en futuras publicaciones.

El próximo jueves 25 de junio a las 17:00h* de España peninsular tendrá lugar el cuarto ciclo con el tema de la “Otras miradas a la escuela que viene”, te esperamos en nuestro canal de YouTube y en #laescuelaqueviene

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2 comentarios en “Síntesis<br>«Escuela Digital: <br>¿Qué nos deja la pandemia?»”

    • En efecto es un trabajo sobresaliente, tratándose del universo que cubre, tantos países, tantas escuelas, muchos analistas y bastantes experiencias trabajadas, cernidas, inventariadas y conceptualizadas.
      Para el caso de México, por tener una escuela básica compuesta por preescolar, primaria y secundaria, pienso que sería interesante que hicieran un sacado, para que incluyeras educación preescolar y no solamente educación primaria y secundaria.

      Responder

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