Síntesis
«Evaluar: brújula, lienzo y territorio del aprendizaje»

El pasado jueves 28 de mayo 2020 Fundación Santillana lanzó el segundo ciclo sobre “La evaluación de los aprendizajes” con un mosaico de diferentes rostros, plurales y participativos y junto a 2000 personas de diferentes países en directo.

Alfredo Hernando fue el moderador del conversatorio creado entre Claudia Costin, directora del Centro de Excelencia e Innovación en Políticas Educativas de FGV desde Brasil, Rebeca Anijovich, directora del profesorado universitario en la Universidad de San Andrés, Argentina, Lea Sulmont, consejera del Consejo Nacional de Educación en Perú, Malena Martinez, representante de la Mesa Federal de Centros de Estudiantes Secundarios Santa Fe, Argentina, e Ian Mauricio Padilla, estudiante de 5º año de preparatoria en al UNAM, México.

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VÍDEO COMPLETO DEL ENCUENTRO VIRTUAL

De Malena e Ian Mauricio destacar además su rol como jóvenes Agentes de Cambio conectados por Ashoka, con quien compartimos la visión de que todos los jóvenes tienen derecho a despertar su potencial como agentes de cambio para mejorar el mundo, por eso queremos escucharles para repensar este ciclo de evaluación dentro del Proyecto de #laescuelaqueviene.

La conversación abordó la complejidad de la evaluación con sencillez y humanidad, aterrizando en la realidad del alumnado y las familias, del docente y los centros educativos, y del contexto actual. Entre todos ordenaron las finalidades de la evaluación, su significado e iluminaron el cómo se puede transitar a un nuevo paradigma global de evaluación en esta escuela que viene.

Claudia Costin situó el contexto desafiante con enormes desigualdades intensificadas por la pandemia, un contexto donde los alumnos pueden no estar adquiriendo los conocimientos establecidos o planificados por la escuela, pero en el cual el aprendizaje continúa aconteciendo. En este marco es en el cual la evaluación habrá de ser más humana, reforzando su vínculo con el alumnado para sostener y acompañar “el ahora” y preparar el presente-futuro.

Rebeca Anijovich, presentó al feedback, como elemento humano clave para sostener ese vinculo, a través de la recogida de evidencias y la retroalimentación, desarrollando la competencia de Aprender a Aprender en el alumnado. Desde un fuerte reconocimiento al sentido y la función pedagógica de la evaluación como proceso, Rebeca señaló que la gran brecha a aminorar es la finalidad de la evaluación para las familias, que entienden la evaluación únicamente desde su función social y calificadora.

Lea Sumont, ahondó en ello recordando que “la evaluación no es la nota, no es la calificación, no es el certificado, no es el diploma, eso no es lo importante, evaluación es celebrar el aprendizaje”; para poder dar ese saltó de paradigma matizó que también se ha de cuestionar lo que es aprender, “aprender no es el curso, la materia (…) aprender es competencia”. Un cambio de foco que favorece la creación de nuevas oportunidades y ritmos para todos los alumnos, que utiliza herramientas como los portafolios de aprendizaje para acompañar su desarrollo integral y competencial.

En esta dimensión de clarificar finalidades y funciones, se establecieron convergencias tales como que:

  • Entre las finalidades de la evaluación está la de ayudar al alumno a desplegar su propia trayectoria como aprendiz, de la autorregulación del aprendizaje y la autonomía.
  • Evaluamos para incluir no para excluir al alumno del sistema.
  • La evaluación tiene la función de mostrar dónde estamos, cómo mejorar, favorecer la inserción social, la participación, el compartir y celebrar. Con otras palabras, permite identificar itinerarios formativos en la dirección de un aprendizaje comprendido y vivido por un alumno activo en el proceso.
  • Evaluar significa aprender, la evaluación es una herramienta pedagógica, y el docente un arquitecto de la experiencia de aprendizaje.

Desde la perspectiva del alumnado, Malena Martinez subrayó el proceso de la evaluación como construcción colectiva, que huye de la visión adulto-centrista, potenciando la escucha al niño. Añadió que la evaluación ha de fomentar la democracia dentro del aula, como lugar donde el alumno puede ejercer su derecho de voz. “Los alumnos son los mejores aliados” en el proceso. Mauricio Padilla apoyaría este principio de una escuela para todos, en la que los instrumentos de la evaluación van más allá de un examen, son cualitativos y cuantitativos, fomentan proyectos, mesas, investigaciones, abren las posibilidades a la opción grupal, sin ofrecer únicamente un único camino cerrado y lineal, y el profesor es un acompañante.

Lea Sumont, haría hincapié sobre cómo este proceso se da en el tumulto, es participativo, tiene objetivos claros, un trayectoria donde todos participan y hay retroalimentación. “La evaluación no es un instrumento en manos del profesor”, sino un proceso del que “todos nos hacemos cargo, con corresponsabilidad y espíritu democrático”. Una evaluación formativa donde la práctica pedagógica está unida a la evaluación, y hay una toma de decisiones conjuntas y diarias acerca de lo que va ocurriendo.

El conversatorio lanzó preguntas estimulantes como ¿qué puede hacer la evaluación para entender la diferencia y apostar por la igualdad?

Rebeca remarcó la necesidad de emplear diversidad de pruebas y hacer participe al alumno en ello, por ejemplo, preguntándole a él o ella como protagonistas de su propio proceso: “¿Cómo puedes mostrar que aprendiste? Podría ser un audio contando cómo resolvió el problema, una fotografía y una reflexión relatando los pasos seguidos… Una evaluación ha de rescatar el vínculo amoroso, la retroalimentación positiva y el desafío.

Malena recordaría los altos porcentajes de repitencia y fracaso escolar, ante esa desigualdad y el agravamiento que ha supuesto la pandemia, la tabla de salvación también resulta ser la contención emocional y el apoyo por parte del profesor. Claudia Costin sumaría recordando a pedagogos como Montessori, Freire y muchos más que fueron capaces de reinventar la educación cediendo el protagonismo y la autonomía a un alumno portador de sueños, emprendedor del futuro de su propia vida, que hace uso de la autoevaluación como herramienta pedagógica para saber dónde está y adónde quiere ir.

En el panorama actual de la pandemia, en las aportaciones no faltaron aspectos fundamentales a tener en cuenta:

  • Las familias no han de asumir el rol docente, la profesionalidad pertenece al profesor.
  • Estamos ante una oportunidad de reflexión, redefinición y lucha por un modelo de evaluación que respeta al alumno y su aprendizaje, respondiendo más allá de la calificación, humanizando el proceso: meditando sobre lo que merece la pena aprender y recogiendo evidencias de ello.
  • Las pruebas no pueden reducirse, como muestra, a tests de elección múltiple, sino abrirse a la oportunidad de que el alumno elija formas diferentes de cómo visibilizar su aprendizaje.
  • La evaluación ha de ser formativa y los alumnos parte fidedigna del proceso.
  • La tecnología permite una rica recogida de evidencias de aprendizaje, la identificación de gaps de aprendizaje y la entrega de contenidos de calidad.

El cierre fue una lluvia de ideas, un mosaico de participación y construcción en torno a palabras que habían estado presentes durante el evento: evaluación formativa, evidencias y participación.

  • Evaluación formativa se conectó con aprendizaje, desafío, investigación, básica y autonomía del estudiante.
  • Evidencias se relacionó con confianza, celebrar el aprendizaje, ciencia, evaluación y reformas.
  • Participación, como palabra estrella del conversatorio, se vinculó con democracia, unidad en la pluralidad, fundamental y necesaria, democracia y soberanía, ciudadanía.

EL RELATO GRÁFICO CON LAS PRINCIPALES IDEAS DEL ENCUENTRO

En esta primera semana de junio se celebrará además el Focus group sobre evaluación, perteneciente a este segundo ciclo, con la voluntad de continuar construyendo conocimiento compartido que se entregará en futuras publicaciones.

Gracias a las 2000 personas que siguieron el evento en directo, si quieres volver a verlo o no tuviste oportunidad podrás encontrarlo en aquí.

El próximo jueves 11 de junio a las 17:00h* de España peninsular también celebraremos el tercer ciclo que tratará sobre brecha digital, te esperamos en nuestro canal de YouTube y en #laescuelaqueviene

Fundación Santillana

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