Síntesis «Líneas de acción para la escuela que viene»

El miércoles 15 de julio tuvo lugar el quinto encuentro virtual del proyecto de Fundación Santillana La escuela que viene, bajo el título “Líneas de acción para la escuela que viene”. Participaron Alejandra Cardini, directora del programa de educación de CIPPEC (Centro Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y Crecimiento en Argentina); Alfredo Hernando, creador del proyecto Escuela 21 y Carlos Magro, presidente de la Asociación Educación Abierta, acompañados, como moderadora, por Nilda Palacios, coordinadora de proyectos de la Fundación Santillana en Argentina.

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VÍDEO COMPLETO DEL ENCUENTRO VIRTUAL

El propósito del panel fue presentar los principales aprendizajes y reflexiones que han dejado, hasta el momento, los diálogos y las conversaciones generadas, desde una diversidad de voces que, con enorme generosidad, han participado en los encuentros programados. También, que no estamos ante el fin del proyecto, sino en un alto en el camino que nos permita detenernos, pensar y seguir avanzando hacia las propuestas que vendrán en la segunda temporada, en septiembre.

Nilda Palacios destacó que los objetivos principales del proyecto durante estos cuatro meses fueron: “identificar los desafíos de la coyuntura y reflexionar sobre ellos…; pero también: proponer, buscar, elaborar orientaciones para la acción en una realidad nueva. Que todo este tiempo y todas estas experiencias que estamos viviendo nos dejen algo que podamos aprovechar y utilizar.”

Alejandra, Alfredo y Carlos han acompañado y guiado la reflexión durante esta primera parte del proyecto. Con ellos compartimos las reflexiones cosechadas en este tiempo de aprendizajes, cómo se fue co-construyendo el proyecto y cómo se ha convertido en una experiencia inédita para todos.

Alfredo Hernando destacó el aspecto colaborativo y coral de todo el proyecto:

“la verdad es que nosotros estamos aquí, pero lo cierto es que no estamos solos. Yo creo que al igual que en la época de confinamiento parece que las librerías han sido los grandes sostenes, que han salido en todas las llamadas, en todas las videoconferencias…, y que hemos llegado al punto de poder observar, por los libros que teníamos, las personas que teníamos delante; yo creo que lo que lo que nosotros estamos aquí haciendo ahora mismo es realmente solo ser el micrófono, el altavoz, los catalizadores, el equipo de catalizadores de las ciento siete voces que hemos conseguido con mucho orgullo, con mucho placer y con mucha satisfacción, congregar para reflexionar juntos hacia la acción. Hemos tenido docentes, estudiantes…, que nos han sorprendido, directores, personas de la Administración, personas del entorno privado, todos también padres y madres, que hemos estado juntos reflexionando sobre la escuela que viene, porque teníamos claro que la escuela que viene no es una, ni es la nuestra solo, sino que es la de todos, y es ese gran derecho, ese gran servicio, que hemos venido aquí no a proteger, sino a impulsar.”

Para que tenga que tomar la forma que sea necesaria pero que la hagamos ya desde el presente, como no lo hacíamos solos pues hemos decidido hacer este trabajo coral, porque igual que siempre estamos en el mosaico de la pantalla, pues hemos hecho un mosaico de 107 nombres. Desde aquí, vamos a despertar las dudas sobre todo nuestro trabajo, está todo en la web de la Escuela que viene, un agradecimiento de corazón a todos por haber atendido siempre nuestra llamada, atendido nuestros correos, participar en todas las propuestas que hemos hecho, hemos estado en Focus Group, hemos estado en nuestros encuentros virtuales, les hemos animado a escribir a dialogar a compartir, y siempre lo han hecho, desde todo el continente iberoamericano, con muy buen hacer, así que, muy agradecido a todos, y sigamos compartiendo esta inteligencia coral.

Alejandra Cardini destacó y valoró la presencia, en todo el desarrollo del proyecto, de la comunidad educativa de América Latina y la necesidad de alzar la mirada un poco más allá de las contingencias y los desafíos (que han sido y son muchos), para poder pensar en respuestas a medio plazo:

Hay dos cuestiones que nos acompañaron de manera transversal en todo este diálogo y está reflexión coral y una fue una perspectiva que abonará a presentar qué estaba pasando en América Latina, cómo nuestra región que es la más desigual del mundo, estaba lidiando con esto, y poner en diálogo esto con lo que pasa en otras regiones. De ahí salió algo muy interesante, todos estamos acordando y estamos viendo, cada vez con más fuerza, cómo la pandemia está profundizando las desigualdades, y en este sentido, poder poner la respectiva de la región más desigual y cómo esto se va conformando los distintos territorios me parece que fue un aporte a todo el proceso.

Y la segunda cuestión transversal que creo que también ha acompañado todo este proceso de reflexión, una mirada también sobre la política, sobre la acción colectiva. Ayer Alejandro Morduchowicz decía como la diferencia entre las primeras reacciones a la pandemia se podían categorizar como de respuestas, entendidas las respuestas como algo más atomizado, que responde a la coyuntura, y cómo tendríamos que ir pasando de la respuesta a la política, y con la política me refiero a la definición de un problema social y todo aquel camino que hay que planificar y recorrer para poder resolver aquel problema. Me parece que este ciclo nos agarró en ese momento de pasaje de respuestas inmediatas a los que nos tocó a todos de manera muy imprevista hacia una respuesta más colectiva y reflexionada para pensar cuáles son los pasos y las acciones para llegar no solo a la escuela que se viene sino a la escuela que queremos.

Carlos Magro destacó cómo la colaboración y la integración de voces diferentes han guiado todo el proyecto y han definido la metodología utilizada.

“Una metodología que trataba de responder a los retos que acaban de plantear Alejandra y Alfredo. Por un lado, nos interesaba muchísimo la voz colectiva, lo común, al fin y al cabo, las escuelas son lo que decidamos que sean los que las habitamos. Efectivamente Iberoamérica como decía Alejandra, es la región más desigual del mundo, y España, en Europa, es uno de los países con mayor desigualdad social, mayor segregación escolar, en este sentido los problemas que nos afectan son muy parecidos. Pensamos que necesitábamos una metodología que nos permitiera hacer lo que nos estaba faltando, que es escucharnos más, hablar entre nosotros, podernos atender, podernos cuidar, y hacerlo en una voz lo más plural y colectiva posible. Esas fueron las ideas que guiaron ese pequeño diseño metodológico que hicimos.

En estos tres meses, hemos agrupado los temas en ciclos, ciclos que nos permitían, con esta idea de lo circular, no sólo dedicar un día o una tarde a un solo un tema. Hemos identificado tres ciclos que abordan los tres grandes temas que en estos primeros meses han sido cruciales, primero, el tema del sentido de la escuela, cuál es el sentido de la escuela hoy, un sentido que siempre tenemos que cuestionarnos, repensar; segundo el tema de la evaluación de los aprendizajes, porque veíamos que era un tema de importancia para todos; tercero, el tema de lo digital, las brechas tecnológicas, el rol de la tecnología en la escuela, porque era un tema que teníamos encima de la mesa.

Esos tres grandes temas los hemos abordado por paso. Lo primero que hacíamos en cada uno de los ciclos era atender, escuchar, revisar esas preocupaciones, esas necesidades, eso que se estaba hablando y escribiendo en las redes. Si algo ha generado la COVID-19 en el entorno educativo ha sido mucha reflexión y discusión. Se han puesto sobre la mesa muchísimas necesidades y preocupaciones, y se ha escrito y dicho muchas cosas.

Queríamos partir de todo esto y cada ciclo ha comenzado con una parte que hemos querido llamar de curaduría, de investigación, para rastrear todo lo que se estaba diciendo sobre estos tres temas. Esa investigación la concretamos en una mesa virtual, donde invitamos a voces de toda Iberoamérica a profundizar en la temática. Posteriormente, el resultado de estas mesas lo llevamos a un grupo de trabajo, un Focus Group, en el que de nuevo volvimos a invitar a más personas, en una sesión más larga, de más trabajo, cerrada, no fue emitida en directo, que nos permitía, con un poco más de calma, con un poco más de tiempo, partiendo de la que lo que ya habíamos dicho en la mesa virtual dar mayor profundidad al tema con voces que representaron a equipos docentes, estudiantes, administraciones, etc.

Todo esto ha dado como resultado un documento que ya está disponible en la web, en el que hemos intentado recoger aprendizajes que pertenecen a todos, como decían Alfredo y Alejandra, y nos hemos atrevido a hacer unas propuestas en formato de manifiesto, que luego también revisaremos. Y todo esto también lo hemos acompañado con formatos visuales, audiovisuales, con Visual Thinking, con mucho texto, con mucha escritura, desde la generosidad de la comunidad educativa porque pedíamos contribuciones y las contribuciones han llegado, de muchas maneras, y siempre con enorme generosidad.

Nilda Palacios orientó la conversación hacia los aprendizajes del proyecto, planteando la pregunta sobre el qué hemos aprendido de la escuela en este contexto de pandemia y en las reflexiones del proyecto.

Haciendo una síntesis de las diferentes respuestas podemos destacar las siguientes ideas:

  • Situar lo digital en el centro de la escuela, y con ello surgieron 3 poderosos aprendizajes: la desigualdad digital va mucho más allá de la conectividad y de los dispositivos, emergiendo las desigualdades que ya conocíamos, pero también otras sobre las que debemos empezar a actuar y pensar.
  • Poner delante de la tecnología, los propósitos y los objetivos que tiene la escuela.
  • Reconocer las diferentes escuelas digitales que existen, pues la tecnología no ofrece soluciones universales, sino que tenemos que pensar en el contexto para repensar lo digital.
  • Destacar, que la computadora no es la escuela, pero gracias a las tecnologías hemos podido dar continuidad a lo escolar.
  • Articular y pensar en profundidad sobre las pedagogías digitales que nos permitan entender mejor lo analógico, lo digital, lo presencial, lo virtual, lo sincrónico y lo asincrónico.
  • Evidenciar que la escuela digital no existe, existe lo digital que acompaña a la escuela.
  • Colaborar gracias a lo digital dentro de la comunidad educativa, ha permitido que la escuela siguiera creciendo.
  • Confiar en los estudiantes y en sus competencias para aprender
  • Repensar la evaluación, desde lo curricular y desde el cuidado.
  • Manifestar que lo verdaderamente excepcional en la escuela es que haya igualdad, reconocer que cada alumno lleva una mochila diferente y que desde ahí tenemos que mirarlos de manera apreciativa poniendo en el centro la evaluación.
  • Tomar conciencia de que “La escuela somos todos”. Nos dimos cuenta de que hay una escuela tremendamente comprometida, formada por docentes que, con muchas dificultades y en muchos casos muy abandonados por sus administraciones educativas, fueron capaces de mantener lo escolar.
  • Proclamar, que la escuela es un lugar de esperanza, donde combatimos los destinos prefijados.

En este punto destaca la aportación de Lucía Basualdo, estudiante que participó en uno de los Focus Groups: lo verdaderamente importante es “poder trabajar en conjunto con el profesor, la escuela somos nosotros. Está formada por profesores y alumnos y donde nos encontremos nosotros ahí estará la escuela”.

Desde esta aportación Carlos Magro conecta con estas sentencias: 

  • La escuela es más que aprendizaje. Es un espacio de igualdad, de cuidado, de protección, eso no sucede cuando estamos distribuidos por los hogares. Es un lugar de encuentro intergeneracional, donde la interacción se da y se construye el nosotros.
  • La escuela sobre todo educa, es más que aprendizaje. Lo que sucede allí tiene unos objetivos, tiene una ética, tiene una dirección, la escuela nos da un tiempo y un espacio que nos regala para la tarea de aprender, de preocuparnos por el mundo, de lo que es difícil.
  • La escuela es también el lugar del aprendizaje, el lugar de los múltiples saberes, probablemente hemos aprendido que queremos más escuela, pero también una escuela distinta. Un lugar donde se atienda la diferencia incorporando otros saberes, metodologías y otras voces.

Se pueden ampliar estas reflexiones en el material editado coincidiendo con el cierre de este primer ciclo y que está disponible en la web del proyecto. Además, este documento final nos propone un manifiesto con diez ideas, diez invitaciones al diálogo, que pueden guiar la reflexión, global pero también de cada comunidad educativa, sobre la escuela que viene. Destacamos aquí tres de estas ideas:

Afirmamos que la escuela es insustituible, pero que la escuela sola no puede.

La escuela juega un papel insustituible en la vida personal y en la colectiva, pero cada vez le estamos demandando más cosas, siendo cada vez más imposible que pueda recogerlo todo. La escuela se siente asfixiada de trabajo, de demandas sociales. Retomando esa idea de que de que todos educamos, cada uno de nosotros debemos asumir la responsabilidad que podamos y actuar en consecuencia. ¿Cómo hacemos para apoyar a la escuela de todos, desde todo lo que está a su alrededor? La escuela es algo de todos, nos pertenece y la tenemos que construir entre todos.

 

Creemos que los propósitos y objetivos educativos son los que deben guiar la transformación hacia una escuela digital.

Todos estos principios recogidos en el Manifiesto resumen lo que vimos en los ciclos, pero este en particular es muy importante porque habla de pensar todas estas cuestiones de manera interconectada. Poder pensar en lo que se viene interconectando todas estas cuestiones.

 

Impulsamos las comunidades educativas

La comunidad educativa es el centro de lo que va a ocurrir en la escuela, por eso tenemos que impulsar la autonomía de gestión, pedagógica y de gestión que se le transfiere en momentos de crisis a los centros educativos dotándolos con los recursos necesarios y adecuados a sus contextos.

 

Para finalizar el encuentro Alejandra, Alfredo, Carlos y Nilda compartieron una cita importante que durante este período de confinamiento les resonó, les acompañó y les ayudó a repensar la escuela que viene.

Nilda Palacios recuperó la siguiente cita: “Los alumnos no van a la escuela para averiguar qué piensa el maestro, sino para saber quiénes son ellos mismos, qué los ha constituido, qué herencias pueden reclamar, qué pueden traicionar o subvertir”, del libro Frankenstein Educador, autor Philippe Meirieu.

Alejandra Cardini compartió, del libro Educación y Sociedad en la Argentina, de Juan Carlos Tedesco, “fue entonces cuando ocurrieron los hechos más significativos y trascendentales, creemos no exagerar si decimos que la importancia de estos años en la historia de la educación fue crucial”. Alejandra cree que en cincuenta años cuando miremos este momento tendremos la misma sensación: que este momento fue crucial para la historia de la educación, donde todo lo que tiene que ver con la educación se entremezcló con la sociedad, con los otros temas vinculados a lo social.

Carlos Magro, trajo una frase de George Steiner, de su libro Lecciones de los Maestros: “No hay oficio más privilegiado. Despertar en otros seres humanos poderes, sueños que están más allá de los nuestros, inducir en otros el amor a lo que nosotros amamos, hacer de nuestro presente interior el futuro de ellos, esta es una triple aventura que no se parece a ninguna otra”. Triple aventura que nos motiva cada día a seguir con la aventura de educar.

Terminamos el encuentro haciendo un homenaje a una persona extraordinariamente especial para muchas personas del equipo que ha impulsado el proyecto de la Escuela que viene y que, desgraciadamente, nos dejó durante este confinamiento, Antonio Rodríguez de las Heras, maestro para todos nosotros por su cercanía, por el poder transformador de su palabra, de su voz (lo que más echaremos de menos), quien en uno de sus últimos actos públicos nos dejó estas maravillosas y más que nunca necesarias palabras:

“La utopía hoy es una necesidad para salir del presente, una necesidad para revelarnos contra aquellos que nos dicen que el presente es suficiente, que los valores, el modelo, el sistema son incuestionables. Las utopías se llevan mal con el poder. Porque las utopías arrancan con una disconformidad con el presente, una crítica, un análisis crítico del presente. El futuro está en nuestras manos: la utopía hoy es una necesidad para salir del presente creando escenarios posibles.”

Para cerrar queremos enviar un agradecimiento a las más de 100 personas que han colaborado directamente en el proyecto, haciendo real el objetivo que nos habíamos planteado inicialmente de dar voz a la escuela. Y queremos dar también las gracias a quienes nos habéis seguido en estos encuentros, a quienes los habéis seguido de manera asincrónica y a quienes habéis contribuido y enriquecido el proyecto con vuestros comentarios. A todos, os invitamos a consultar los documentos que tenemos en la web del proyecto. Como la escuela que viene nos está esperando, seguiremos en septiembre abriendo espacios de conversación y construyendo de manera colaborativa.

¡Nos vemos en septiembre!

VISUAL THINKING RESUMEN DEL ENCUENTRO VIRTUAL

Fundación Santillana

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