Síntesis «Políticas educativas para la escuela que viene: decidir en la incertidumbre»

El jueves 8 de octubre compartimos un nuevo ciclo de reflexión para la acción, en colaboración con la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI) y con la participación de los ministros de Educación: María Victoria Angulo (Colombia), Carlos Martín Benavides Abanto (Perú), Tiago Brandão Rodrigues (Portugal), Pablo da Silveira (Uruguay) y el viceministro de Educación Ricardo Cardona (El Salvador). Un ciclo moderado por Miguel Barrero Maján, director de la Fundación Santillana, que contó con la introducción de Mariano Jabonero Blanco, secretario general de la OEI,  y con el seguimiento en directo de 1200 participantes a través del canal de Youtube de Fundación Santillana. 

El ciclo titulado “Políticas educativas para la escuela que viene: decidir en la incertidumbre”, centró las intervenciones en torno a las siguientes preguntas:  ¿cómo orientar las decisiones de política para asegurar que todos las niñas, niños y jóvenes puedan transitar una escolaridad continua, completa y con aprendizajes significativos?, ¿cuáles son las prioridades para la vuelta a las escuelas y cuál es el principal desafío?, ¿qué estrategias educativas se potenciaron durante la pandemia y qué potencial tienen para incorporarse a la dinámica de la escuela tradicional?

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Bienvenida de la OEI y Fundación Santillana

En la introducción Mariano Jabonero, secretario de la OEI, agradeció a los participantes que se sumasen al debate, destacando la relación cotidiana de intercambio de información que ha habido entre los veintidós Ministerios de Educación de los distintos gobiernos durante la crisis, culminando en la Conferencia de Ministros de Educación de Iberoamérica, en la que se firmó una declaración para afrontar la salidas educativas ante el COVID. 

Mariano Jabonero incluyó esta actividad de Fundación Santillana como parte del debate continuo para trabajar con los gobiernos, la sociedad civil, fundaciones y otros agentes que trabajan por la mejora de la educación.

“No debemos volver a la inercia del pasado, no podemos volver a lo que había antes de esta crisis, si no que tenemos que pensar en un futuro transformador y más prometedor, como anuncia estos ciclos de encuentros, en una escuela que viene.”

Miguel Barrero, director de la Fundación Santillana, inició la conversación señalando el impacto que esta crisis ha supuesto para el sistema educativo basado en la presencialidad, y el protagonismo de las políticas públicas para dar respuesta a las prioridades y preocupaciones que cada ministerio ha tenido a la hora de afrontarla. E invitó a situarse en la reflexión sobre algunos planteamientos que la pandemia ha acentuado y acelerado, tales como las innovaciones metodológicas, la definición de un currículum adecuado para la sociedad del siglo XXI.

 

Colombia, reducir la deserción escolar

María Victoria Angulo, ministra de Educación en Colombia, explicó los puntos en los que se han basado las decisiones de las políticas públicas de su país: priorizar la salud, definir soluciones de conectividad para que no se interrumpa el aprendizaje  y continuar con el programa de nutrición en la escuela, junto a políticas sociales para el acompañamiento económico de las familias más vulnerables, con el objetivo de evitar que ningún niño abandone la escuela. Desde el programa Planear y Evaluar para Avanzar, se ha tenido en cuenta la vulnerabilidad de las familias, el apoyo socioemocional y la reducción de la deserción. 

“Queremos generar confianza para juntos poder hacer este proceso, lograr un equilibrio entre salud y educación, superar el dilema para poder regresar a las aulas”. 

 

Perú, llevar el aprendizaje a los hogares

Carlos Martín Benavides Abanto, ministro de Educación de Perú, situó la principal preocupación de su país en la brecha de acceso a la educación pública. Se dio prioridad a llevar el aprendizaje a todos los hogares, y mantener el derecho a la educación, centrando la estrategia en el uso de programas educativos en la radio y televisión pública. Actualmente están trabajando en la vuelta a la presencialidad.

“Nuestras prioridades desde el principio fueron no cargar al estudiante con mucha actividad educativa y trabajar las competencias socioemocionales. Se nos presentó la oportunidad de que los estudiantes aprendieran de lo cotidiano”.

 

El Salvador, garantizar el contacto con los estudiantes

El Viceministro de Educación de El Salvador, Ricardo Cardona, explicó que se han basado en una estrategia fundamentada la capacitación docente, para garantizar el contacto con los estudiantes; el enfoque multimodal, desde un entorno digital, sumado al impulso del uso de la televisión, la radio y la impresión de guías para los estudiantes que no tienen acceso a la educación; y la territorialización, a través de las estructuras departamentales y la participación de los asistentes técnicos pedagógicos, que se dedicaron a identificar a los estudiantes que han estado fuera de comunicación. 

Todas las acciones tenían como objetivo garantizar la salud, la estabilidad emocional y la continuidad educativa.

 

Portugal, consolidar los aprendizajes y atender a las necesidades educativas

El ministro de Educación de Portugal, Tiago Brandão Rodrigues, compartió que la vuelta a las aulas en el mes de mayo supuso una experiencia acumulada que les ha ayudado a programar el reinicio de la escuela en septiembre.

Por un lado, explicó que se quiere garantizar el retorno a la actividad y por otro cuidar las condiciones de seguridad, para aumentar la confianza para toda la comunidad educativa. Para ello, se ha trabajado en crear un conjunto de orientaciones para las escuelas que cuidan varios aspectos: desde la organización para el funcionamiento físico y seguro de las escuelas, hasta un conjunto de orientaciones pedagógicas que permitan recuperar y consolidar los aprendizajes que hayan podido verse comprometidos. Por otro lado, se ha invertido en asegurar la teledocencia a través de un programa de universalización de la escuela digital. 

Una de las preocupaciones principales fue afrontar el trabajo con los grupos de mayor riesgo social y con los alumnos de necesidades educativas especiales. Se ha realizado un refuerzo en recursos humanos para trabajar por una escuela más inclusiva que acompañe a los alumnos con más dificultades.

“De la experiencia vivida se ha llegado a la conclusión de que urge la presencialidad, nada sustituye la escuela física, nada sustituye al profesor“,  añade Tiago Brandão.

 

Uruguay, uso intensivo de la tecnología

Pablo Silveira, ministro de educación de Uruguay, explicó que parten de una experiencia consolidada desde hace 12 años, que asegura la educación a distancia a partir de la inversión en el desarrollo de capacidades tecnológicas, buenas tasas conectividad que cubren casi todo el territorio nacional y plataformas informáticas probadas y desarrolladas. Esto permitió que Uruguay fuera uno de los primeros países en suspender las clases, y la puesta en marcha de un uso intensivo de los recursos con los que se contaba.

Uruguay también ha sido uno de los primeros países en volver a la presencialidad, desde el 22 de abril se empezó un retorno a las escuelas basado en tres principios: un retorno gradual; geográficamente diferenciado según la incidencia de la pandemia en cada zona, o la vulnerabilidad de los estudiantes en cuanto a menores tasas de conectividad; y por último, se basó en la voluntariedad de las familias, ya que no se podía ofrecer una seguridad completa en seguridad sanitaria. Comenzando por las escuelas rurales, y migrando hacia un modelo híbrido, para cumplir con los protocolos de seguridad.

“Si algo hemos aprendido es que no hay soluciones globales que funcionen de una vez y para todos los casos, la descentralización de las decisiones se ha mostrado como un factor relevante. Nadie mejor que la propia escuela en concreto es capaz de evaluar sus capacidades educativas y de tener claro cuáles son las mejores maneras de aplicar los protocolos de seguridad, que estos sí son de carácter general y se definen a nivel central.”

 

El modelo híbrido ha llegado para quedarse

Desde el chat participativo del encuentro virtual se trasladó a los señores ministros una pregunta sobre la posibilidad de la permanencia de un modelo educativo híbrido después de la pandemia.

María Victoria Angulo, confirmó al respecto que muchos de los proyectos que antes se consideraban pilotos, ahora se han visto acelerados y necesarios para impactar en el aprendizaje. Sin olvidar, que la crisis sigue aquí, que ha resignificado la presencialidad y que tenemos que hablar de una alternancia para movernos en una combinación de medidas de distanciamiento, autocuidado y de lograr la continuidad del proceso educativo. 

Esta reflexión sintoniza con uno de los aprendizajes compartidos por el ministro de educación de  Uruguay, que sitúa a la tecnología como una condición indispensable, no solo para responder a emergencias, sino para responder a la modalidad de funcionamiento del sistema educativo que van a continuar después de la pandemia; y por otro lado, confirma que la tecnología por sí sola no es suficiente, y puede reproducir y acrecentar la inequidad que ya existe en la enseñanza presencial.

 

El currículo como herramienta 

Por último, Miguel Barrero solicitó a los asistentes que se posicionasen ante la necesidad de revisar el currículo académico a la luz de los aprendizajes que nos ha traído esta crisis educativa.

En este sentido, el ministro Carlos Martín Benavides, señaló la importancia de  incorporar aspectos asociados a la ciudadanía, la autonomía en el aprendizaje de los estudiantes, y en la necesidad de dar sentido de su contextualización en situaciones reales.

El ministro de Educación de Portugal, nos invitó a no olvidar que el currículum es una herramienta contra la inequidad, que facilita que todos los estudiantes, independientemente de su situación de origen, lleguen a adquirir unos conocimientos similares. Confirmó que se trata de un debate de gran complejidad y difícil consenso, porque el currículum tiene la función de reflejar los principios y conocimientos que como sociedad creemos imprescindibles.

En Portugal se está trabajando por la flexibilidad curricular, organizándose en torno a aprendizajes esenciales, que se definieron a partir de la creación de un perfil del alumno. 

El Sr. Da Silveira, cerró el debate desde un aprendizaje que implica a la sociedad civil para hacer frente a este reto educativo como algo colectivo y colaborativo, recordando que la educación es “un tema político en el sentido más noble del término, es un problema ciudadano. La educación es uno de los terrenos en los que se juega la continuidad de nuestras sociedades. El mundo en el que vivimos es cada vez más exigente en términos de aprendizaje, la educación se vuelve día a día un factor más crítico en el desarrollo de un país. Por eso es importante que la educación esté conducida por los representantes de la ciudadanía y esta tiene que aprender a cuidar y ser exigentes con sus gobernantes respecto a las políticas públicas relacionadas con la educación”.

Relato gráfico del encuentro virtual

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